Potencial humano

Calidad de Vida Laboral: Un paso para mejorar la salud mental

El estrés laboral sostenido afecta directamente la productividad. Exploramos herramientas prácticas y de acompañamiento psicológico para fortalecer la resiliencia de sus colaboradores.

En la era del trabajo moderno, la Calidad de Vida Laboral (CVL) ha dejado de ser un concepto deseable para convertirse en un imperativo estratégico. No se trata simplemente de ofrecer beneficios adicionales, sino de una visión integral que, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), busca el bienestar físico, mental y social del colaborador, trascendiendo la mera ausencia de enfermedades en el contexto laboral. Por otra parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS), considera que el trabajo y sus condiciones corresponden a un determinante social, es decir, un factor que impacta en el desarrollo de las personas, afectando la esperanza de vida, además del riesgo de padecer diversas enfermedades.

En Chile, el Ministerio de Salud (2022) aprobó el Protocolo de Vigilancia de Riesgos psicosociales en el Trabajo, además de establecer la obligatoriedad de un cuestionario que evalúa el ambiente laboral y la salud mental de empresas e instituciones llamado CEAL-SM/SUSESO, el cual es un instrumento para identificar y medir factores de riesgo psicosociales  administrado por la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO). La anterior es obligatoria de aplicar por toda entidad empleadora pública o privada que tengan 10 o más trabajadores. Al respecto, el propósito de esta estrategia es transformar el entorno laboral en un espacio saludable, generando una gestión activa de la salud mental. En este contexto, se estima que el 67% de las enfermedades profesionales  reconocidas en nuestro país tienen relación directa con problemas de salud mental, siendo una tendencia que va en una alza sostenida. 

De esta manera, cuando una organización decide colocar a las personas en el centro de su estrategia, los resultados son tangibles y multidimensionales:

  1. Reducción del ausentismo: Al mejorar la salud física y mental, disminuyen los días perdidos por licencias médicas.
  2. Retención de talento: Los entornos laborales seguros y dignos favorecen que el talento decida quedarse y crecer en la compañía.
  3. Aumento de la productividad: Un colaborador satisfecho y con menor carga de estrés es inherentemente más eficiente y creativo.

Fortalecimiento cultural: Mejora la comunicación interna y consolida una identidad organizacional positiva.